La cisterna subterránea
He estado hace poco en Estambul, y una de las cosas que más me han llamado la atención ha sido la “Cisterna de
En la época en que fue construida (Siglo VI) en lo que hoy es Estambul vivían unas 50.000 personas (hoy son más de 10 millones), y el gran temor de sus gobernantes era sufrir un asedio sin grandes reservas de agua. Para ello construyeron cisternas que tenían una capacidad total de 1.000.000 de metros cúbicos (las cubiertas sumaban 200.000 y las abiertas el resto). No obstante,
Debe su nombre a una basílica que había justo encima de la cisterna y de la que hoy no queda nada. El agua de la cisterna provenía de los acueductos de Valente (del que se conserva parte, ver imagen), y del de Adriano; a su vez estos acueductos recibían el agua de los Bosques de Belgrado, a unos
Lo primero que te impresiona es el contraste entre el bullicio del exterior y la calma del interior de la cisterna. Las 336 columnas (28 filas de 12, o 12 filas de 28), de unos
La mayoría de las columnas son corintias bizantinas, aunque hay algunas dóricas. Los muros están recubiertos de una argamasa de unos
Es uno de los pocos edificios del Siglo VI que quedan en Estambul (Santa Sofía es otro de ellos) y ha sufrido diversas restauraciones. En la última de ellas (la de 1987) se drenó por completo la cisterna para quitar el lodo del fondo y levantar una pasarela que es la que permite a día de hoy pasear por la cisterna. También –business is business- se acondicionó un espacio para una cafetería y un pequeño escenario para conciertos de música. Antes de que se construyera la pasarela era posible dar pequeños paseos en barca por el interior de la cisterna.
Los turcos (más correcto sería decir los otomanos) tomaron Constantinopla (Estambul) en 1453 y no tuvieron conocimiento de
Cuando la visité (el domingo pasado) e sorprendió que hubiera peces en los escasos
Para resumir el post, que al final me ha quedado un poco largo destaco los siguientes aspectos:
1) Misterio con la finalidad de la colocación de las cabezas de Medusa
2) Estuvo oculta más de un siglo para los turcos, recientes conquistadores de la ciudad
3) No se sabe por que en la restauración llevada a cabo en el Siglo XIX se tapiaron parte de las columnas, segregándolas del resto.
4) Otro misterio es qué comen los peces de la cisterna.
Si vais a Estambul, no dejéis de entrar. Cuesta unos 6 € y es el contrapunto perfecto al bullicio del Barrio de Sultanahmet.
Se agradecerán los comentarios que arrojen luz a las incertidumbres del post.
Bibliografía:
Texto: Guía El País Aguilar y Guía Anaya.





2 comentarios:
Hola!!!! En primer lugar felicitarte por tu blog Juan.
Simplemente, y a modo de curiosidad, comentarte que yo también estuve hace 2 años en Turquía en una especie de tour por todo el país.
Estuvimos visitando Efeso y el Templo dedicado a Medusa y, justamente en la parte frontal del Templo faltaba la cabeza.
El guía nos comentó que la falta de materiales, hizo que muchas de las columnas (incluidas las cabezas de medusa) se las llevasen a Estambul para poder finalizar la cisterna.
jejejej......curio destino!!!
Un saludo.
VENGO DE lA cOMUNIA
BONITO BLOG MIABUELAPEPA
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